Siempre lo veía a través del celular, pero no podía tocarlo. Me daba regalos, me regañaba cuando lo merecía, cantaba mi cumpleaños, celebraba mis goles y hasta me ayudaba con las tareas, pero todo por WhatsApp. Mi mamá decía que se fue cuando nací para darnos una mejor vida. Ayer, cuando me cargó y me abrazó por primera vez, comprendí que era ilegal haberme privado de sentirlo durante todo este tiempo. Ayer fue el mejor día de mi vida. A mí sí me cae bien Trump.
Edison Escobar Estrada, 40 años, Medellín, Colombia.
